Métodos anticonceptivos femeninos: tipos y cómo funcionan
Los métodos anticonceptivos femeninos son diferentes formas de evitar un embarazo. No existe un método perfecto, por lo que la elección depende de la salud, la edad, el estilo de vida y las preferencias de cada mujer. En general, se dividen en dos grandes grupos: métodos de barrera y métodos hormonales.
1. Métodos anticonceptivos de barrera
Estos métodos funcionan creando una barrera física que impide que los espermatozoides lleguen al óvulo.
Preservativo femenino
Es una funda flexible que se coloca dentro de la vagina antes de la relación sexual. Evita el contacto del esperma con el óvulo y además protege contra infecciones de transmisión sexual. Se usa una sola vez.
Diafragma y capuchón cervical
Son dispositivos que se colocan en el cuello del útero para bloquear el paso del esperma. Suelen usarse junto con espermicidas para aumentar su eficacia. Deben colocarse antes del sexo y retirarse varias horas después.
2. Métodos anticonceptivos hormonales
Funcionan liberando hormonas que impiden la ovulación o modifican el moco cervical para dificultar el embarazo.
Píldora anticonceptiva combinada
Contiene estrógeno y progestágeno. Se toma diariamente y evita la ovulación.
Anillo vaginal
Es un anillo flexible que se coloca dentro de la vagina y libera hormonas de forma continua durante varias semanas.
Parche anticonceptivo
Se pega en la piel y libera hormonas que pasan a la sangre para evitar la ovulación. Se cambia semanalmente.
3. Métodos hormonales sin estrógenos
Implante anticonceptivo
Es una pequeña varilla que se coloca bajo la piel del brazo y libera hormonas durante varios años, evitando la ovulación.
DIU (dispositivo intrauterino)
Es un pequeño dispositivo en forma de “T” que se coloca en el útero. Puede ser hormonal o de cobre. Impide la fecundación y puede durar entre 5 y 10 años.
Minipíldora
Contiene solo progestágeno. Se toma todos los días a la misma hora y espesa el moco cervical para impedir el paso de los espermatozoides.
Resumen
Los anticonceptivos femeninos incluyen métodos de barrera y hormonales, cada uno con ventajas y limitaciones. Algunos se usan a diario, otros duran años, pero ninguno protege completamente contra las infecciones de transmisión sexual, por lo que en muchos casos se recomienda combinarlos con preservativo.
