El ciclo menstrual es un proceso natural del cuerpo femenino que se repite de forma periódica y está controlado por distintas hormonas. Muchas veces se confunde con la menstruación, pero no son lo mismo: la menstruación es solo una de las etapas del ciclo.
El ciclo menstrual completo suele durar entre 21 y 35 días e incluye varias fases, mientras que la menstruación es el sangrado que marca el inicio del nuevo ciclo y dura aproximadamente entre 3 y 7 días. Durante este proceso el cuerpo se prepara cada mes para un posible embarazo.
El ciclo se divide en cuatro fases principales:
- Fase menstrual: es cuando se produce el sangrado y se expulsa el endometrio que no se utilizó.
- Fase folicular (o preovulatoria): comienza justo después de la menstruación. En esta etapa, el cerebro libera la hormona FSH, que estimula a los ovarios para que los folículos empiecen a madurar. Uno de ellos se convierte en dominante y será el que libere el óvulo más adelante. Al mismo tiempo, aumenta el estrógeno y el útero empieza a regenerarse y prepararse.
- Ovulación: es el momento en el que el ovario libera el óvulo maduro.
- Fase lútea: después de la ovulación, el cuerpo se prepara para un posible embarazo. Si no ocurre fecundación, los niveles hormonales bajan y comienza un nuevo ciclo.
La fase folicular es, por tanto, la etapa que sigue a la menstruación y en la que el cuerpo empieza a “reiniciarse” para un nuevo ciclo reproductivo.
Durante esta fase también pueden aparecer algunos cambios como aumento del flujo vaginal más claro, mayor energía o aumento del deseo sexual, debido a la acción de las hormonas.
Para saber en qué fase del ciclo estás, se pueden usar métodos como el seguimiento del calendario menstrual, observar el moco cervical, medir la temperatura basal o utilizar aplicaciones de control del ciclo.
En resumen, la fase folicular es una parte clave del ciclo menstrual en la que los ovarios preparan un óvulo y el cuerpo se prepara nuevamente para la posibilidad de un embarazo.
