¿Podremos conocernos la receptora y yo?

He averiguado que por ley no puede haber contacto entre la mujer a la que ayudo y yo. Todo es totalmente anónimo. Nunca sabré quién ha recibido mis células, ni ella tendrá datos sobre mí. Los expertos se encargan de elegir a la donante buscando que tengamos rasgos físicos parecidos, como el color de ojos o de pelo. Esto garantiza nuestra tranquilidad y protege la privacidad de ambas en todo momento.