Cómo entender los cambios en el flujo vaginal

El flujo vaginal es una secreción natural del cuerpo femenino que cumple una función importante: mantener la vagina limpia, protegida e hidratada. Su aspecto, cantidad y textura pueden cambiar a lo largo del ciclo menstrual, y estos cambios suelen ser normales.

Durante la mayor parte del ciclo, el flujo puede ser transparente o blanquecino y tener una textura ligera. Sin embargo, cerca de la ovulación suele volverse más abundante, elástico y parecido a la clara de huevo, lo que facilita el paso de los espermatozoides.

Después de la ovulación, el flujo suele volverse más espeso y reducido debido a los cambios hormonales. Justo antes de la menstruación también puede variar ligeramente en cantidad y consistencia.

Aunque estos cambios son normales, es importante prestar atención a ciertas señales. Si el flujo cambia de color de forma inusual (amarillo intenso, verde o gris), tiene un olor fuerte o viene acompañado de picor, ardor o molestias, puede ser signo de una infección y es recomendable consultar a un especialista.

En resumen, observar el flujo vaginal ayuda a conocer mejor el propio cuerpo y a identificar posibles cambios en la salud íntima a tiempo.